¿Te atreves a modelar tu cerebro?. Neuroplasticidad.

¿Te atreves a modelar tu cerebro?. Neuroplasticidad.
07 Oct 2015

El fenómeno de la neuroplasticidad tiene aplicaciones potenciales en la optimización de los estados emocionales y el comportamiento humano ya que nuestro cerebro se transforma como consecuencia de su interacción con el medio. Debemos ser consientes de que nuestro cerebro esta bombardeado continuamente con información a través de múltiples canales, y esto no solo merma nuestra capacidad de atención finita, sino que dificulta la comunicación y el dialogo entre marcas y consumidores.

¿Qué es la neuroplasticidad o plasticidad neuronal?

La neuroplasticidad es la capacidad que tiene el cerebro de cambiar la estructura y funcionalidad de sus neuronas, en respuesta a información, estímulos o experiencias, dando lugar a nuevas habilidades y/o cambios físicos en el cerebro.

Los médicos científicos han clasificado la plasticidad del cerebro en dos tipos principales:

• Plasticidad funcional:  se refiere a la capacidad del cerebro para realizar nuevas conexiones neuronales o reconectar funciones   (una vez dañado, por ejemplo en un accidente, reconecta funciones como el habla o el movimiento)

• Plasticidad estructural:  es la capacidad del cerebro para alterar su estructura física en respuesta al aprendizaje de nuevas informaciones, habilidades o hábitos.

Lo fascinante de los avances en estos últimos años sobre la neuroplasticidad, es la desmitificación de antiguas creencias sobre nuestras limitaciones cognitivas. Es habitual escuchar por ejemplo que “todo es cuestión de genética” refiriéndose a una capacidad especial y o la ausencia de ella por parte de una individuo, o que “el ejercicio cerebral solo tiene relación con la memoria”, o tal vez la peor de todas cuando se aseguraba que “después de cierta edad, nuestra capacidad de aprendizaje está limitada”, creyendo que solo se podía aprender en el período de desarrollo del sistema nervioso.

La realidad es que nuestro cerebro es como un músculo, y como tal, puede moldearse con entrenamiento y educación diaria. Todas estas declaraciones anteriores ya han sido revocadas por el aprendizaje Hebbiano, que es como se denomina al aprendizaje neuronal, y que consiste en que todas las neuronas pueden realizar nuevas sinapsis (proceso esencial en la comunicación neuronal ) de acuerdo a las experiencias vividas.

Si no existe una enfermedad degenerativa o problema de oxigenación, nuestro cerebro no solo permite el aprendizaje (sin importar nuestros antepasados ni que edad tengamos), sino que premia los nuevos estímulos mejorando nuestras habilidades, relaciones interpersonales y salud en general.

Son más bien nuestras creencias limitantes las que impiden, por ejemplo, que un empleado con más de 20 años de trayectoria desarrolle su propio emprendimiento o negocio, o se resista a aprender un nuevo idioma.  Las nuevas evidencias apoyan la  idea de que la actividad mental sistémica resulta en cambios profundos, en la forma y estructura del cerebro. Esto significa que podemos, literalmente, “reconfigurar” el cerebro para que funcione mejor y de una manera más eficiente.

Esta capacidad de orientar esa evolución del cerebro hacia las capacidades y objetivos que queremos, se denomina Neuroplasticidad auto-dirigida.

Si puedes soñarlo, puedes hacerlo”. Walt Disney

De hecho, las Visualizaciones Creativas Conscientes  son utilizadas por psicólogos deportivos para mejorar el rendimiento desde hace años. Por décadas, han guiado a los atletas a utilizar estas “imágenes mentales” (básicamente, el atleta recrea mentalmente sus eventos como si los estuvieran realizando)como parte de su rutina de entrenamiento. De esta forma, los atletas de élite, entrenan diariamente sus cuerpos para mejorar su fuerza, velocidad y agilidad, y la mejor parte es que también entrenar su mente y sus emociones para un rendimiento óptimo.

Cambiar nuestra sinapsis no es fácil ni inmediato ya que las neuronas no se dividen ni “regeneran” como otras células del cuerpo, su crecimiento es más lento. Sin embargo, el cerebro humano sí posee la capacidad de generar nuevas neuronas a través de un proceso llamado “neurogénesis”, que se produce en una población de células conocidas como “células madres neuronales” .

En respuesta a las experiencias, acciones y estímulos a los que se someta, el cerebro fortalece las conexiones neuronales que participan en estas experiencias y debilita las que se utilizan con menos frecuencia. Es importante entonces mantener activo y ejercitar el cerebro, ya que esto estimula el proceso de neurogénesis. En contraposición , niveles elevados de la hormona del estrés, dañan partes críticas del cerebro como el hipocampo  y suprimen la neurogénesis.

Otro tópico muy común es que las mujeres son multitarea y los hombres no. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que no hay nadie que pueda ser multitarea. Actualmente con la proliferación de multidispositivos, (smartphones, tablet, pc, etc) creemos que estamos haciendo más cosas a la vez, aunque en realidad estamos haciendo menos. Lo que en realidad sucede, es que nuestro cerebro está simplemente cambiando, de forma continua, entre tarea y tarea, lo que conlleva a una menor atención a cada una de ellas.

Aquí es donde la capacidad del consumidor para recordar una comunicación o mensaje se ve disminuida, debido a la sobrecarga cognitiva. Conseguir la atención de este consumidor “multitarea” y multidispositivo se está convirtiendo en una odisea, en donde las marcas deben luchar por destacar y evitar la disonancia cognitiva completa.

Un ejemplo de este esfuerzo, es un anuncio “fake ad” creado especialmente para tablets por la compañía Bradesco Seguros (Almap BBDO)en donde el usuario, con el mismo gesto de pasar página, lograba que un coche chocara. Una buena forma de captar su atención que podrás ver en este vídeo.

Otro aspecto interesante de la neuroplasticidad es que los cambios estructurales del cerebro sólo parecen ocurrir cuando la mente está en un estado marcado por la atención y la concentración.

Los científicos cognitivos saben,  desde hace 20 años ya, que el cerebro es capaz de un cambio interno significativo en respuesta a su interacción con el medio.  Ahora también sabemos que el cerebro cambia en función de la atención que pone una persona en la tarea que realiza. El poder está en el enfoque.

Un ejemplo de esta interacción y enfoque, es el estudio realizado por investigadores de la Universidad de Londres, quienes encontraron que los taxistas de esa ciudad tenían una parte del cerebro, el Hipocampo -región importante para la memoria espacial-, particularmente desarrollada, mucho más que el resto de las personas.

Los taxistas desarrollaban más esa zona porque la ejercitaban más, memorizando cada día calles y rutas. En estos hombres y mujeres, su capacidad para memorizar calles y rutas no menguaba, sino que aumentaba con los años.

Científicos alemanes, hicieron los mismos hallazgos en la circunvolución de Heschl de los músicos, área de la corteza cerebral importante para procesar la música.

Otro ejemplo es el de los gitanos del mar o Moken, un pueblo marinero que pasa la mayor parte del tiempo en sus barcos sobre la costa de Myanmar y Tailandia, y que poseen una visión subacuática inusual – dos veces mejor que la de los europeos. Esto les permite a los Mokens,  capturar mariscos a grandes profundidades sin la ayuda de equipo de buceo ya que contraen sus pupilas un 22 por ciento.

Este no es un rasgo genético, los neurocientíficos sostienen que cualquier persona puede aprender estas habilidades, ya que el cerebro ordena al cuerpo que se adapte y ajuste a las necesidades del medio.

El cerebro cambia de forma, según las áreas que más utilizamos, y según nuestra actividad mental. Las personas que practican una especialidad cada día piensan literalmente de manera diferente, a través de diferentes conjuntos de conexiones, de lo que piensan personas que no practican esa especialidad.

En las empresas, profesionales de diferentes funciones – finanzas, operaciones, legal, investigación y desarrollo, marketing, diseño y recursos humanos – tienen diferencias fisiológicas que les impiden ver el mundo de la misma manera. Las implicaciones de esta nueva investigación son particularmente relevantes para los líderes de las organizaciones.

Ahora está claro que el comportamiento humano en el lugar de trabajo no funciona de la forma en que muchos ejecutivos piensan. Esto a su vez, ayuda a explicar por qué muchos esfuerzos de liderazgo e iniciativas de cambio organizacional fallan.

Lo importante es mantenernos activos, y comprender que después de un intenso día  de trabajo, tanto los ejecutivos como los empleados y consumidores, despertarán al día siguiente con un cerebro tal vez algo distinto.

 

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german gorriz

Actualmente, desde Barcelona, imparto formación y ayudo a empresas y profesionales a optimizar sus marcas, crear clientes embajadores a través de experiencias memorables, e impulsar las ventas utilizando estrategias de marketing y comunicación online & offline.

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