Decisiones estratégicas. El Coste de Oportunidad.

Decisiones estratégicas. El Coste de Oportunidad.
18 Feb 2016

Tanto en lo profesional, como en lo personal, todos vivimos condicionados bajo la ley universal de un recurso limitado, el tiempo. Por eso debemos elegir con destreza en que lo invertimos, porque cada minuto es único e irrepetible. Algo similar ocurre cuando lo analizamos desde el punto de vista económico El coste de oportunidad es justamente eso, el coste de la elección entre dos o más alternativas.

Desde el punto de vista estratégico empresarial, el coste de oportunidad se basa en el principio de la rentabilidad esperada. ¿Cuánto estoy dejando de ganar eligiendo A (hacer, comprar, vender, etc.) si en su lugar eligiera B?

En el mundo de la PyME este concepto económico cobra vital importancia, porque nos encontramos constantemente en la encrucijada de “lo que queremos hacer”, “lo que debemos hacer” y “lo que podemos hacer”. Este proceso de toma de decisiones esta siempre condicionado por el “presupuesto” que, si bien puede ser escaso, depende más exclusivamente de cómo lo utilicemos, ya que puede catapultar nuestro negocio o hundirlo en lo más profundo del pantano.

El tiempo es dinero

A pesar de lo obvio y trillado de esta afirmación, muchas veces no tenemos en cuenta las repercusiones de como alimentamos nuestra agenda. Si en vez de decir “esto es una pérdida de tiempo” dijéramos “esto son 150€ de mi tiempo desperdiciados” probablemente elegiríamos mejor nuestras “tareas pendientes”.

Veamos un ejemplo práctico. Supongamos que eres un abogado que cobra eso, 150€ la hora, y decides pintar tu despacho que, si bien no es muy grande, es parte fundamental de tu marca personal. Para tener una idea de la magnitud de la tarea, pides presupuesto a un pintor que cobra 80€ la hora y detalla que podrá terminar de pintar el despacho en 4 horas. Sin tener en cuenta los materiales, contratar al pintor te costaría 320€. Esto implica que tu coste de oportunidad sería de 280€. (600 € que es lo que ganarías haciendo tu actividad en esas 4 horas  menos los 320 € del pintor)

Pero también deberás tener en cuenta en tu decisión, que el experto pintor seguramente será capaz de hacerlo más rápidamente y con un mejor acabado (lo cual recuerda, repercutirá en tu imagen de marca personal), sin tener en cuenta el más que probable dolor de espalda posterior a la aventura y un par de horas destinadas a quitarte la pintura de todo el cuerpo…

Estas variables son importantes, porque el coste de oportunidad recoge tanto los costes explícitos como los costes implícitos de las decisiones económicas tomadas.

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En un momento en el que la mayoría siente que el dinero no abunda, la idea de pagar a alguien para hacer lo que podrías hacer tu mismo parece una locura.

A veces el “hacerlo todo uno mismo” puede dar la impresión de ser la opción más económica, y además lo haremos exactamente como nosotros lo queremos, por lo que resulta difícil detectar las áreas en las que se requieren de ayuda externa.

Pero de todas las variables intervinientes en la toma de decisiones, el tiempo es el recurso más crítico ya que es irrecuperable. Analicemos ahora un ejemplo concreto y habitual de las PyMEs hoy en día. Decidimos que una campaña de marketing online puede ser un buen empuje para nuestro proyecto y nos disponemos a hacer una acción de e-mail marketing.

 “Un beneficio no recibido es un costo, y un coste no incurrido es un beneficio”

Suponiendo de que contamos con una base de datos normalizada y doble opt-in que cumple las normativas vigentes, elegimos una herramienta de bajo coste o incluso gratuita (plantilla incluida) para desarrollar la acción y lanzar nuestra presencia (marca) online.

Pero una campaña de este tipo no solo es apretar el botón de enviar y listo, debemos tener en cuenta otros factores como una correcta segmentación de la base de datos, el contenido adecuado para cada segmento, el soporte en el que se descargará el mensaje, avisos legales, un seguimiento de la acción y posibles respuestas, entre otras varias consideraciones.

Entonces, ¿era esta herramienta elegida la correcta? o ¿es posible realizar esta acción sin un profesional que nos guíe?.  Lo que aparentemente nos estamos ahorrando a priori, podemos estar pagándolo con nuestra reputación, con nuestra marca.  Y lo peor es que podríamos habernos centrado en lo que mejor sabemos hacer y nos es más rentable.

Evidentemente existen áreas más sensibles que otras para buscar ayuda externa, y también está el “miedo a equivocarnos en la elección de esa ayuda”, por eso debemos analizar los pros y contra antes de accionar para evitar tener que invertir luego más recursos en desandar lo andado.

“Cada elección que realice tiene un resultado final – Zig Ziglar”

Lo interesante es que la ecuación del coste de oportunidad te dirá, por ejemplo, cual es el valor de tu tiempo, pero no como debes invertirlo  o como desearías invertirlo. He aquí una pregunta clave cuando por ejemplo decidimos, más allá del coste económico, invertir nuestro tiempo en una actividad.

¿Has calculado ya que tiempo a capacitación u ocio destinarás a lo largo del año?.  Si no tienes tiempo de ocio, ¿rendirás igual, serás igual de productivo?. Y si no has contemplado un tiempo para capacitarte, ¿podrás seguir siendo competitivo en tu trabajo, en tu actividad principal?

Si bien puede ser más rentable para ti trabajar hasta tarde y dejar que una niñera lleve a tus hijos a la cama, debes sopesar que cosas son las realmente valiosas cuando calculas tu coste de oportunidad.

Siempre vale la pena considerar la externalización de elementos no críticos de tu negocio para que puedas concentrarte en los aspectos (ganar dinero) importantes. Siempre y cuando haya algo mejor que podrías estar haciendo con tu tiempo, y tenga sentido financiero, la externalización puede ser la elección más rentable.

En el proceso de toma de decisiones estratégicas (en todos los ámbitos) el cálculo del coste de oportunidad deberíamos tenerlo incorporado como un reflejo inconsciente, analizando las repercusiones directas e indirectas a largo plazo, porque puede que lo que pensemos que es más económico o urgente en el momento, sea tal vez lo que más nos cueste y los más difícil de recuperar.

 


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german gorriz

Actualmente, desde Barcelona, imparto formación y ayudo a empresas y profesionales a optimizar sus marcas, crear clientes embajadores a través de experiencias memorables, e impulsar las ventas utilizando estrategias de marketing y comunicación online & offline.

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